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Jue, Ago

La botella de champán y la copa por haber ganado en la primera fecha de la Clase 2 del TN es un recuerdo único para Agustín. | Fotos Darío Gallardo

Turismo Nacional
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Entre lágrimas, el piloto de Olavarría habló de "justicia" después de ganar, del amigo que perdió, del sacrificio que realiza para estar en el mejor automovilismo y de la ilusión de poder mejorar el presupuesto.

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El llanto lo atravesó por completo después de volver a ganar en la Clase 2 del Turismo Nacional. Ni bien se bajó del Renault Clio al que describió como "auto feo, pero gana el más rápido", Agustín Herrera estalló en lágrimas y lo pudo ver todo el país a través de la pantalla de la TV Pública. El Pelado, el Chapulín, el pibe de Olavarría le pegó con su mano izquierda al capot donde estaba la descripción de "Jor", ni más ni menos que su amigo Jorge Luis Barbero, el ingeniero de pista falleció el año pasado.

La difícil situación económica que vive la Argentina casi pone en jaque el arranque de Herrera, pero les puso el pecho a los vaivenes financieros para estar en La Pedrera, dibujo complicado por los muros, pero donde la adrenalina y el manejo se sienten en cada curva. La victoria llegó después de más de dos años luego de una estupenda maniobra sobre Gastón Grasso, para tomar el liderazgo y manejar como es su estilo, a fondo siempre.

El llanto lo atravesó por completo. Su éxito tomó mayor dimensión por la calidad de sus rivales y contra modelos más modernos, soportando el Clio la homologación hasta el cierre de la temporada. Gabriel Rodríguez en el chasis, el incansable Esteban Pou en el motor, le permitieron a Agustín volver a ser feliz. Y mostrar su fase menos conocida: la de un hombre invadido por la emoción.

El jefe de prensa del TN, Luciano Iriondo, logró una entrevista única, con la sensibilidad al ciento por ciento; donde Herrera habló de justicia, del amigo que perdió, del sacrificio que realiza para estar en el mejor automovilismo y de la ilusión de poder mejorar el presupuesto.

-Con todo lo ocurrido, ¿la primera palabra que se me ocurre es revancha?

-Creo que para mí es justicia. Siempre se me hace difícil poder correr. Muchas veces me siento cansado abajo del auto, pero algo dentro de mí me dice que empuje, que siga...

-Eso es pasión...

-Seguro. En algunos momentos no he tenido plata ni para ponerle gasoil al auto para ir a buscar una publicidad y siempre aparece ese milagro, ese pedacito de luz, que me dice que siga. La realidad es que me pongo así (habla entrecortado, con lágrimas que no puede contener) porque sufro el automovilismo. Sufro no poder tener un presupuesto adecuado para poder demostrar que puedo pelear un campeonato. No sé cuándo voy a volver a correr, no sé cuándo voy a volver a subir al podio, no sé cuándo voy a volver a ganar una carrera; por eso lo disfruto como el primer día que me subí a un auto. Me encanta dar todo, ir al frente, ganar, correr y, gracias a Dios, cuando están el auto y el motor y cuando se reúnen un montón de cosas, se da y hoy lo puede aprovechar.

- Esa luz, ese milagro, ¿cuál fue?

-Mi amigo Jorge (Barbero), que desde que se fue, es una pérdida muy importante en mi vida. Era un amigo con todas las letras. Me enseñó a ser mejor persona cada día. Agradezco y valoro lo que tengo. Me decía que los únicos problemas eran de salud y nada más. Un problema de salud a él lo dejó sin vida, así que hay que estar vivo para que te llame "el Barba"; mientras tanto voy a disfrutar la carrera como si fuera la última.

-Algo hay que hablar de la carrera. Ya desde la largada empezaste a inclinar la balanza a tu favor.

-Moví muy bien en la final, lo mismo que el sábado en la serie. Después del Pace Car me di cuenta de que tenía un auto igual al de Gastón (Graso) o quizás un poco mejor. La realidad es que en la primera vez que se equivocó pude meter el auto, hacer la maniobra, y de ahí en más girar como si estuviera girando, dando todo arriba del auto. Estoy muy contento.

-Semejante resultado renueva tus esperanzas en el automovilismo.

-Es difícil. Se me cayeron publicidades después de ganar una carrera y hasta peleando un campeonato. Me han pasado un montón de cosas. Pero siempre hay algo que empuja y me dice que siga. Voy a agotar todos los recursos para poder tener un presupuesto adecuado al auto, al motor y al año que puedo llegar a tener.

-Siempre con un perfil bajo, algo que te ha caracterizado en el último tiempo…

-La realidad es que siempre sufro y estoy complicado. Pocas veces tuve un presupuesto justo para pelear un campeonato y no se me dio. Hoy no tenía el presupuesto para estar en La Pedrera, pero gracias a un montón de gente pude arrancar. No sé si voy a poder ir a La Pampa. Por supuesto que a partir de ahora voy a salir a buscarlo...

Olavarría debe estar feliz con mi resultado. Siempre que pude traté de representarla de la mejor manera. Son muchos los que me ayudan, pero muchas veces no alcanza. El automovilismo no sólo es difícil, sino que es muy caro. Hoy me pongo feliz con los que siempre estuvieron a mi lado. Hoy estoy bien contenido anímicamente y voy a seguir dando todo para poder correr.

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