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Sáb, Sep
Electricente

Max Verstappen rociado con champagne en el podio de Silverstone (Bryn Lennon / Getty)

Fórmula 1
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Clase magistral de Max superando a Hamilton (2º) y Bottas (3º) por una mejor gestión de unos neumáticos que en Silverstone sufrieron mucho.

Max09081 Max Verstappen junto con Lewis Hamilton (Pool / Getty)

Hacer realidad lo que parece imposible. Definición del trabajo de mago. Si alguien podía hacer magia esta temporada era ‘Mad Max’, Max Verstappen, que este domingo volvió loco a Mercedes con las cartas que tenía escondidas bajo la manga. ¿Ilusión óptica? No. Conducción genial de un piloto de 22 años que logró este domingo una victoria de veterano. Brutal. Espectacular. Tremenda. Cualquier calificativo se queda corto para definir la exhibición que realizó hoy el joven neerlandés junto a su equipo Red Bull.

Ambos jugaron a la perfección con unas ‘flechas negras’ que no podían creer lo que estaba ocurriendo en un GP 70 aniversario de la F1 que se le atragantó a Mercedes ante todo pronóstico por la gestión de unos neumáticos que se degradaban demasiado rápido. ¡Bendita degradación! Esto fue lo que precisamente le dio vida a la quinta carrera del año en una F1 que este curso parecía condenada a ver procesiones al frente con los dos coches de la estrella, dejando la emoción para la zona media. Pero hoy, en Silverstone, Ganó Verstappen, consiguiendo su 9ª victoria en la F1, por delante de Hamilton (2º) y Bottas (3º).

En esta ocasión hay que aplaudir a la F1. Hace solo una semana se vivió un final épico por los pinchazos de los dos Mercedes y el de Sainz. Y lejos de cambiar sus planes para ser conservadores, apostaron por seguir con el guión establecido y mantener su decisión de presentar junto a Pirelli en el mismo trazado de Silverstone unas gomas un punto más blandas. Ello dejaba claro que la carrera de este domingo sería una locura para la gestión de las gomas de todos. Es decir, aseguraba un incremento de la emoción. Y fue precisamente eso lo que pudo acabar con la dictadura de Mercedes por un día y añadir el aliciente que le faltaba a las carreras en la lucha por los triunfos hasta ahora.

Gran arranque de Max

Max09082Valtteri Bottas perseguido por su compañero Lewis Hamilton (Bryn Lennon / Getty)

Max Verstappen arrancaba desde la cuarta posición y era el único del Top-10 que apostaba por el duro. Sabía que en igualdad de condiciones, si llevaba la misma estrategia que los Mercedes, no había nada que hacer. Y fue a por el premio gordo. Primero, tenía que realizar una gran salida con goma más dura, y lo consiguió superando en la salida a Hülkenberg para pisarle los talones a Bottas y Hamilton.

“Max, es un poco pronto, hay que pensar en los neumáticos”, le decían desde el muro. Pero a un potro desbocado, cuando ha empezado a correr, nadie le para. “¡Es la única oportunidad que vamos a tener en toda la carrera!”, respondía cegado, dejando claro su objetivo. No iba a dejar de apretar ni por asomo.

Y con la primera parada de unos Mercedes a los que los neumáticos medios se le deshicieron en nada, Verstappen asumía el liderato para dar su gran golpe realizando una demostración de fuerza. Iba sumando vueltas rápidas personales giro tras giro.

“Mis neumáticos se sienten bien, colegas”, decía Max, jugando con los nervios de Mercedes por radio. “Debe tener menos presión en sus ruedas o algo”, apuntaba incrédulo Hamilton al ver que Max no destrozaba sus gomas. En Mercedes no se lo podían creer y empezaban a temblar, más todavía al ver que Verstappen superaba los 20 giros con la misma goma dura y seguía rodando como un avión. Estaba conduciendo como los ángeles, sin hacerle daño a sus gomas y a la vez siendo rápido, todo lo que no habían podido hacer Hamilton y Bottas con sus respectivos coches.

Estrategia perfecta

Max09083Primera curva del Gran Premio con Bottas a la cabeza (Frank Augstein (AP)

En la vuelta 27, Verstappen entraba para realizar su primera parada. Ponía el medio y debía superar a Bottas a la salida a pista. Había hecho lo más difícil con su gran ritmo previo con el duro y no podía desaprovechar la oportunidad. Y Max, si tiene una presa ante sus ojos, pocas veces falla. Adelantó a Valtteri con una gran maniobra, sin pensárselo, para colocarse segundo e ir a por un Hamilton que sufría mucho con sus gomas.

En su equipo le decían que apretara al máximo. El plan de Red Bull era usar esta goma como si de una de clasificación se tratara para pulverizar registros y realizar otra parada rápida. Y les salió como a las mil maravillas. Con solo 6 vueltas de neumático medio, Max paró a boxes para poner el duro en el mismo giro que lo hacía Bottas para defenderse del finlandés e ir a por un Hamilton que seguía en pista con todas las de perder.

Y finalmente, Hamilton tuvo que parar, dejando la primera plaza a Verstappen y saliendo a pista en la cuarta plaza. El británico, encendido, con neumático más joven, tenía 11 giros para salvar los muebles.

Superó rápidamente a Leclerc sin miramientos, aunque con un pequeño susto, y fue como un tiro a por su compañero Bottas, al que adelantó con una buena acción a falta de dos vueltas.

No obstante, no pudo hacer nada para acercarse a un Verstappen que se alzó con una victoria para enmarcar, superando en 11 segundos al final de la carrera al todo poderoso Mercedes del campeón Lewis Hamilton. ¡Ai, si Max tuviera un coche competitivo con el que batallar de tú a tú siempre contra Lewis! Otro gallo cantaría en la F1. De momento, nos tendremos que conformar con clases magistrales como las de hoy, el mejor regalo para el 70 aniversario de la F1.

Leclerc hace maravillas con el Ferrari

Con un Ferrari indomable, Charles Leclerc volvió a demostrar su enorme calidad al finalizar en cuarta posición. No es de extrañar que el monegasco celebrara esta cuarta plaza como si se tratara de una victoria, gritando por radio. El piloto de 22 años tuvo que emplearse a fondo para maximizar el rendimiento de un monoplaza al que le faltaba carga aerodinámica y que debía sufrir mucho de degradación. No obstante, el piloto del Principado rodó a un gran ritmo, gestionando bien las gomas para finalizar por delante de Albon y los dos Racing Point.

Gran demostración de Leclerc, que volvió a dejar en evidencia a un Vettel hundido, que cometió un trompo en la salida y que solo pudo ser 12º.

Fabio Marchi

Redactor Motor y Polideportivo Mundo Deportivo

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